¡PreparadAs! ¡ListAs! ¡OlimpiadAs!

“Quizás las mujeres se darán cuenta rápidamente de que esta tentativa no beneficia a su encanto ni a su salud, sin embargo, lo que sí tiene interés es que la esposa participe con amplitud en los placeres deportivos de su marido, incluso dirija de forma inteligente la educación deportiva de sus hijos. Una Olimpiada femenina sería impracticable, inestética e incorrecta”.

Barón Pierre de Coubertin, fundador de los Juegos Olímpicos modernos

Así de guerrillero comienza este post, a un día de la inauguración de los Juegos Olímpicos Tokyo 2020, tan deseados y esperados en estos tiempos de pandemia. Esta edición no va solo de deporte, sino de esperanza, paz y futuro. Pero de esto ya hablan los medios, volvamos al principio.

Pierre de Coubertin (1863-1937) fue un pedagogo e historiador de familia noble que, un día se cruzó con la doctrina del cristianismo muscular: la búsqueda de la perfección espiritual por medio del deporte y la higiene. Yo no sabía ni que esto existía. El caso es que sus creencias le llevaron a fundar numerosas asociaciones deportivas en su Francia natal hasta derivar, no sin obstáculos, en la gesta de los primeros Juegos Olímpicos modernos en 1896.

Viajó por todo el mundo hablando de paz, comprensión entre los hombres y de unión, mezclándolo todo con la palabra Deporte.

Los Juegos Olímpicos es el mayor encuentro internacional donde los países dejan de lado las guerras políticas, económicas, etc., etc., etc., y se concentran en la competición atlética de sus participantes. Hombres y mujeres.

Lo que no cuenta la Wikipedia, ni otras fuentes, es su negación a la participación femenina en el ámbito deportivo. Declaró que, en los Juegos Olímpicos, “la única misión de las mujeres es coronar a los vencedores“. Un rol que hemos visto, y todavía vemos, replicado en muchos deportes.

¿Cómo y cuándo se incorpora la mujer a los Juegos Olímpicos?

Fue Alice Milliat, también de nacionalidad francesa, quien insistió durante unos 20 años en la inclusión de la mujer a este gran evento. Al igual que Coubertin, organizó clubes y competiciones hasta el punto de fundar la Federación Deportiva Femenina Internacional (FSFI) y celebrar los I Juegos Mundiales Femeninos en 1922. La polémica y rivalidad estaban servidas, FSFI frente al COI (Comité Olímpico Internacional).

Entonces, la “comprensión entre los hombres” ¿era entre hombres-hombres? ¿Y el resto qué? Duros de pelar, no hubo acuerdo así que, en 1926 tienen lugar los II Juegos Mundiales Femeninos.

Finalmente, en 1928 el COI claudicó y permitió que las mujeres participaran en Atletismo, la disciplina deportiva por excelencia de los JJOO. Mientras tanto, los Juegos Mundiales Femeninos siguieron celebrándose hasta que la progresiva ampliación del programa olímpico para las mujeres hizo que la FSFI se disolviese en 1938, al considerar cumplida su misión.

Durante los años 1920-1930 el remo fue una de las disciplinas deportivas más practicadas.

Desde entonces y hasta ahora, el número de mujeres participantes en las Olimpiadas no ha dejado de crecer. En Tokio 2020 representarán el 49% del total. Durante los Juegos no solo se celebra la competición, también el esfuerzo, el sacrificio, la constancia, el trabajo en equipo, la familia… ¡TODAS GANAN! Aunque solo algunas se cuelguen la medalla.

Por aquí ya estamos preparados/as para gritarles un ¡¡¡¡Venga TiTANA!!!! Todas las veces que haga falta.

¡Nos vemos mañana! 😉

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Comments (2)

  • Buen apunte que nos recuerda que los acontecimientos deportivos del XX han tenido una evolución desigual entre titanas y titanes. .y a pesar de ello fue creciendo la participación de las mujeres en nuestra actualidad, amén de los matices sexistas que aún persisten.

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